Últimos artículos

Como la orquesta del Titanic... y el silencio 

Como la orquesta del Titanic... y el silencio

Enero de 2013 y el Titanic del talento español (ese olvidado barco de los Peral, Jorge Juan y un sin fin de talento, creatividad y ejemplo de nuestra tierra, que siempre tuvo y que siempre tendrá) sigue hundiéndose. No se solucionan sus graves problemas. Lo que se dice a la deriva y con el cuaderno de bitácora «mirando pa Zambia» en lo socioeconómico y en lo humano (también en materia de cultura emprendedora, ya que ocupamos en el ranking su misma «orgullosa» posición). Colapso, incapacidad y silencio€ como suele ocurrir en cualquier naufragio. Por ese orden. España sigue lastrada en su competitividad, arrastrando en sus aguas y asfixiando a familias, emprendedores y pequeños empresarios, llevándose al fondo de las aguas a la esperanza de futuro. La realidad, la que obliga a cambiar «los programas y los rumbos», se refleja en el INE, que nos dice que la tasa de ahorro de los hogares sigue cayendo en el tercer trimestre de 2012 hasta situarse en el 7,6% de la renta disponible, o lo que es lo mismo, el consumo seguirá deteriorándose y los ingresos de las familias continuarán bajo mínimos durante este año.

El panorama está claro, y mientras la sociedad clama soluciones, detrás de la melodiosa orquesta, para los que aún «les da» el oído para distinguir los cánticos de sirena de «brotes amarillaceos verdosos, tirando a malva», detrás desgraciadamente de esto subyace el silencio. Ese castrante y sempiterno silencio del que ya tenemos dilatada experiencia burocrática y política desde la época de Felipe II, sordina para esconder los 6.000.0000 de desempleados, mutis administrativo, desértico en proyectos esperanzadores, calladas como respuesta ante preguntas y demandas sociales, educativas, empresariales, legislativas, judiciales, incluso constitucionales€ silencio que incluso ya salta las vallas de lo «consciente» para construir teorías, en tiempos sin financiación, enmascaradas por manipulaciones informativas basadas en trucos (como nos dice Alex Grijelmo en su Silencios y como mentir contando hechos verdaderos); esa forma de decir callando, de contar medias verdades, ese silencio que también habla, ese silencio que también puede mentir y que en ocasiones los jueces y fiscales no escuchan en este país de trompeta, en este país de Rinconete y Cortadillo. Silencios municipales, autonómicos y estatales. Incluso judiciales. Silencios ante «accidentes inevitables». Silencios ante las colas de personas desesperadas, que en ocasiones son respondidos afortunadamente con una sonrisa, un café y un bocadillo por ciudadanos y ONG caritativas. Miles de silencios... y nunca pasa nada. Entre estos silencios vive el trágico malentendido llamado España, esa que duele como decía Unamuno. Dónde no nos podemos aturdir más. Porque parece que ya se nos ha olvidado que hay brisas refrescantes, brisas necesarias que son bellas y esperanzadoras. Ese rumbo que se recupera con la reactivación de la economía mediante la fluidez del crédito financiero, reformas fiscales y de gestión administrativa (léase función pública) eficaces. Con una justicia que ponga a cada uno en su lugar y haga respetar las normas del juego, por supuesto civismo y que se deje de una vez de lado ese cainismo político lacerante y estéril que colma según las estadísticas al país de corrupción, carencia de oportunidades y empobrecimiento.

El CIS de este mes de enero del 2013 (aquí habla el «demos o pueblo, no se nos olvide) nos lo deja bien claro. Ante las preguntas ¿cuál es, a su juicio, el principal problema que existe actualmente en España? ¿Y el segundo? ¿Y el tercero? El principal problema es el paro, seguido de los problemas económicos, y en tercer lugar la política. Sobre los dos primeros sabemos como solucionarlos. Son medidas muy claras desde la ciencia y la economía. El problema es la aplicación de las medidas, y ahí es donde esta el tercer problema, porque son los gobiernos, los partidos y sus representantes las que las aplican de éste u de otro modo, los que la lían parda. Y todos sabemos desde Aristóteles que la política es muy necesaria. Pero ¿a qué precio? Y a tenor de los resultados que obtenemos actualmente y que nos ponen a la altura de Zambia.
¿Cómo solventamos ese tercer problema? Con silencios no obviamente.

Categorías: 

EmTech Spain, tecnología y emprendimiento 

EmTech Spain, tecnología y emprendimiento

EmTech es la conferencia sobre tecnologías emergentes organizada por la revista Technology Review, del MIT (Massachussets Institute of Technology), que se organiza en varios lugares del mundo. Por segunda vez consecutiva, la edición europea tuvo lugar en Málaga el 22 y el 23 de noviembre. Dos días en los que la tecnología y el emprendimiento han sido los protagonistas.

En ella tuve el placer de coincidir con compañeros de AJE, como Juan Goñi, de Klikstudio Arquitectura, Rocío García, de MCapital Consultores, José Ferrer de Solbytey, cómo no, nuestro presidente, Javier Noriega.

Al igual que en la primera edición, EmTech presta una especial atención al desarrollo de las smart cities, las ciudades inteligentes. Son parte de nuestro futuro, como sociedad y como lugar donde vivir. Los recursos se agotan, así que tanto los renovables como los condenados a desaparecer tienen que utilizarse de la manera más eficiente posible. Si el año pasado destacó el ejemplo de coches que se pueden contraer para ocupar menos espacio de aparcamiento, este año destaca la necesidad de implicar a los ciudadanos en el desarrollo de estas ciudades inteligentes. Ayuntamientos y empresas de servicios crean aplicaciones con las que los usuarios pueden participar en el desarrollo y gestión de los recursos de la ciudad. Para Malcolm McCulloch, Director del grupo de Energía y potencia de la Universidad de Oxford, “El éxito es fruto de la planificación, la tecnología y la concienciación”.

Los paneles de EmTech relacionados con la medicina siempre son de los que más gustan, y este año también fue así. Julio Mayol, director de la Unidad de Innovación del Hospital Clínico San Carlos, de Madrid, nos habló de la salud móvil (M-Health) y mostró cómo una sencilla aplicación enseña a los niños asmáticos a convivir mejor con esta enfermedad, pero lo que más me gustó fue la presentación de José Gómez-Márquez, diseñador de dispositivos médicos en la empresa Little Devices. Esta empresa ha llevado la medicina a países donde no hay recursos. Por ejemplo, gracias al Medikit, un botiquín para crear herramientas para diagnosticar, las mujeres en países en vías de desarrollo pueden construir un sencillo test de embarazo con piezas de Lego. En palabras de José, “no hay eficiencia si no hay accesibilidad”. Se puede decir más alto, pero no más claro.

Este año me ha parecido que se ha hablado más de emprendimiento que en la primera edición. Gente como Evan Henshaw-Plath, uno de los fundadores de Twitter y ahora Director de Tecnología de New Context, o Joaquín Cuenca, un ejemplo más cercano, fundador de Thumbr.it, creador de Panoramio.com (que vendió a Google) y cofundador de LoQUo, demostraron que hay que ser tenaces y no desanimarse. Si hay algo que destaca del MIT y de Silicon Valley en general, es el espíritu emprendedor. Allí el fracaso se ve como un éxito, una persona que ha tenido que crear tres empresas hasta que a la cuarta ha conseguido triunfar es un ejemplo, y no un fracasado o alguien que no sabe lo que quiere, como lo verían muchos aquí. No obstante, discrepo con Juan Pablo Puerta, Director internacional de Craigslist. No creo que sea necesario irse seis meses a Silicon Valley a aprender de emprendimiento. ¡Así no hacemos nada! Hay que fomentarlo dentro de nuestro país, no irse fuera, y Málaga es un buen ejemplo de ello.

Por último, me gustaría destacar los premios TR35, ejemplo del valor que tenemos en España, que hay que cuidar para evitar la tan conocida fuga de cerebros. Estos jóvenes son grandes científicos, grandes tecnólogos y, por supuesto, grandes emprendedores. Este año los ganadores fueron Juan Moreno, premio TR35 al innovador solidario del año, y David Gascón, premio TR35 al innovador del año.

El trabajo de Juan Moreno se centra en la creación de sistemas para una rehabilitación eficiente de personas con movilidad reducida (en concreto personas que han sufrido un ictus o  una lesión medular). Por su parte, David Gascón y su empresa Libelium, fabrican sensores inteligentes que permiten transferir información del mundo real a la nube.

Esto es sólo una pincelada de lo que allí se vio. Si te has quedado con ganas de más, nos vemos  en EmTech 2013. Esperemos que siga siendo en Málaga.

Categorías: 

´Los miserables´... entre el crecimiento y el déficit 

´Los miserables´... entre el crecimiento y el déficit

Hemos llegado al 22% de pobreza en nuestro país, es decir que uno de cada cuatro españoles es pobre. Con estos números, posiblemente muchos de ustedes se habrán sorprendido al ver a otros malagueños buscando comida en los cubos de basura alguna vez, así como guardando colas para que les dé alimentos quien se apiade de ellos. Eso en castellano «claro, clarinete» se llama «carestía y limosna», palabra muy recurrente en este país en el que «tan bien sabemos distribuir y gestionar la riqueza a lo largo de nuestra historia». Y es que la tasa de desempleo en España es la más alta de todos los países que forman la UE-27, a gran distancia de la media de este conjunto de países (9,7%). Al hilo, curiosamente en estos días se estrena Los Miserables, obra cumbre de Victor Hugo que por su contenido parece describir perfectamente lo que es el hoy y lo que parece que será el mañana más inmediato de nuestra tierra; la falta de trabajo y ética, la corrupción y la ineficiente ley, la política y la injusticia, la escasez de incluso comida y salarios ridículos, la incertidumbre y las falsas promesas. Estos son los temas de la obra, curiosamente en un entorno de incipiente desarrollo industrial y económico. Como el propio escritor sentencia en sus páginas en relación a los que sufrían esta pobreza «Ellos son los miserables, los parias, los desamparados». Pero claro, esto lo sentenciaba hace casi 200 años cuando aún se las tenían con el antiguo régimen y las carrozas, no con los AVE ni los Estados democráticos de bienestar. (Por cierto que en estos días se aprobaba la constitución egipcia que también se «arroga» de ser estado democrático, ¿será también de bienestar?). Qué lejos parecían las escenas de estos clásicos que por ser tan antiguos para muchos imaginaban que eran fantasías propia de esa cosa llamada literatura (tan real como la vida misma). Pero qué cercano cuando vemos las colas de personas diarias ante los Ángeles de la Noche, los bancos de alimentos, la Cruz Roja o Cáritas, que afortunadamente están ahí. En aquella época de No Democracia se llamaban el hospital de los inválidos o las monjas de la Caridad los que daban un poco de calor y esperanza a esos oprimidos que eran el tema principal de la obra de Victor Hugo. Y es que la falta de aspiraciones, las dificultades para insertarse en el mecanismo social, hace que la pobreza en las sociedades avanzadas parezca aún más frustrante que la pobreza material de esa sociedad tradicional de los «Miserables». La sensación de fracaso es aún mayor cuando en sociedades como la nuestra, que se encuentra en un entorno desarrollado europeo, se desayuna diariamente junto a la «valoración del éxito» y no el desahucio y el lacerante desempleo.

La «deshumanización de nuestra sociedad» aisla cada vez más al individuo, que desconfía casi de todo, (para empezar de esa haute politique, en donde nuestros ciudadanos desconfían y la definen como «muy mala» en un 73,2%, cortesía del CIS, lo que significa la cota más alta de la historia de la democracia), frente a una estructura autonómica, local, estatal o sideral, que dificulta (sí, dificulta, pues esto no es un país de oportunidades como bien saben los emprendedores, sino más bien lo contrario) la solución de sus problemas, impidiéndole en muchos casos el ejercicio de su libertad, el de gobernar su propia vida, dominar su medio inmediato y respetar los análogos derechos del prójimo.

Los Miserables, una defensa de los oprimidos, vivan en el lugar y momento histórico que vivan debería ser cosa del pasado. Y es del presente y del futuro. Va por el 22% y sigue al alza. Eso sí, para el segundo semestre del 2013 se solucionarán las cosas según la haute politique. Ya nos gustaría ver esos indicadores a los que estamos al pie del cañón con las pymes que son la solución a esta crisis económica. Ya nos gustaría.

Categorías: 

De esta crisis nos sacan los emprendedores. Hablemos sin rodeos desde Zambia 

De esta crisis nos sacan los emprendedores. Hablemos sin rodeos desde Zambia

Este es el titular que muchos de los representantes de los diferentes gobiernos comunican y es la esperanza de futuro para sacarnos de la crisis a todos los españoles. Antes de los recortes, mucho antes de pensar en rescates, los emprendedores eran poco menos que la solución a la crisis.
Parece que la mentalidad y  el empuje creador de empresas o la cultura de la innovación convierten a estos empresarios AHORA en los salvadores de la economía. Y están en lo cierto. El papel de la empresa como creadora de empleo y riqueza es la base de la economía y la base del bienestar de sus ciudadanos, pero eso es y ha sido ahora y siempre. Si hay empresa habrá empleo y sostenimiento de lo público con el pago de sus impuestos y tributos, si no la hay, no. Pues bien, ya que parece que hemos "descubierto América" y ya que tengo el enorme privilegio de defender los intereses de muchos de los jóvenes empresarios de Málaga, es interesante que conozcamos la realidad que sufren diariamente estas PYMES, para que sepamos de primera mano qué trato damos a los "llamados" a salvar nuestra economía. Nos basaremos en la experiencia de cientos de ellos que nos explican cuáles son sus dificultades cotidianas y las soluciones que deberían implantarse cuanto antes. No se trata de sesudos silogismos indescifrables. Son cosas muy sencillas y de fácil aplicación. Escuchémosles, son la base de la economía, nos va el futuro en ello y a pesar de ser la "estrella invitada" en este guirigay actual, mucho me temo que ni son escuchados, y sobre todo, comprendidos. Basta solo observar que crear una empresa en "España es mas difícil que en Zambia" según el informe del Banco Mundial. Pero veamos, profundicemos en el asunto.

Resulta  paradójico, que por un lado la empresa sea la única solución para salir de esta crisis (y además en esto del emprendimiento la pasamos con una excelente nota en Málaga a nivel Español, donde ocupamos el segundo lugar provincial en ranking de emprendedores) y por otro lado la paralizante burocracia que desicentiva la iniciativa privada, la l-e-n-t-a posibilidad de hacer nacer a una empresa (ocupamos el "honroso" puesto 136 del mundo, siendo mas difícil crearla en España que en Ruanda o Senegal, Nicaragua o Afganistán), la subida de impuestos, la fiscalidad abusiva para autónomos y PYMES, la inexistente financiación crediticia para el desarrollo de proyectos, la altísima morosidad pública y privada, la lentitud de la justicia en procesos administrativos y mercantiles, así como la falta de confianza al inversor por la legislación y mil temas mas, lejos de estimular a estos emprendedores, están haciendo hundiéndolos aún más. Es fácil contrastarlo, podéis dirigiros a cualquier responsable de la titánica epopeya de dirigir una PYME, ya sea en vuestra familia o cualquier conocido. Tras la pregunta, vendrá un atasco de problemas sobrevenidos y obstáculos administrativos a su actividad diaria. Pero si la solución a esta crisis economica es la creación de empresas. ¿Por qué damos este trato al futuro económico de nuestro país que representan ellos/as? Menos mal que son los llamados a sacar de esta crisis a España, menudo "trato más estimulante" les ofrecemos y lo peor de todo, con estos mimbres ¿como van a poder construir el futuro con viabilidad estos futuros empresarios/as?...De ahí la necesidadde hablar de emprendimiento, de economía y de futuro, pero sin rodeos, con la realidad por delante, para que sepamos de primera mano que al "futuro" se le ponen obstáculos insalvables en el presente, y así, digámoslo claro, es muy difícil que vayamos a ninguna parte.

Ante este panorama actual hay empresarios/as que claman por un cambio drástico (de hecho llevamos tiempo esperando esa prometida ley de emprendedores), otros, basados en su experiencia, prefieren que las administraciones les dejen trabajar en paz, y nos facilite un horizonte
fiscal, laboral, administrativo y financiero proporcionado, justo, competitivo y equilibrado, donde puedan crecer y sumar más (tenemos que recordar la obviedad, importancia y significado que implica para nuestra tierra, el que a mayor numero de empresas, mayor entrada de recursos económicos en el Estado para sostener y construir nuestra sociedad del Bienestar y sostener mejor el déficit publico).Esta es la realidad y es importante que el lector lo conozca, en esta nuestra tierra malagueña sabemos el importante papel que ocupa la empresa, Tenemos ADN comercial en nuestras venas. Malaga es y ha sido lo que es gracias a sus comerciantes y sus empresarios/as. Es vital que se nos escuche, entienda y apoye.

Trabajadores, empresarios/as, responsables políticos,  Gobierno y sociedad...sin empresa solo hay miseria y falta de recursos en casi todos los ámbitos existentes. No hablemos ya de algo tan vital con el desempleo. Sin empresas no hay empleo, clase media, tejido social...El reto de Malaga, nuestro reto, es que no se destruyan tantas empresas como se destruyen, porque en la balanza tenemos en Malaga datos muy positivos frente a la atonía casi generalizada en España. Esto es gracias a que Malaga ha tenido y tiene sectores emergentes de futuro, dotados de talento y competitividad que lo único que les hace falta para que se desarrollen y sobrevivan es un marco normativo, administrativo, financiero y social exento de todos los problemas actuales que antes apuntábamos y que nos planta en un horizonte afgano, ruandes, kenyata y albano.

Olvidemos y dejemos ya de una vez esa España del "Lazarillo", cainita, cicatera e injusta (que no genera oportunidades sino amenazas).Tenemos que ser más solidarios, y eficaces...mientras no seamos así, cada día iremos perdiendo empresas, subiendo la tasa de desempleo y empobreciendo a nuestra tierra. Es un reino paradójico este de España en el que a la esperanza se la desea y por otro lado, se la mata. Cambiemos de una vez ya la amenaza por la oportunidad. Los jóvenes empresarios/as lo necesitan para su futuro. Para nuestro presente.

 

Javier Noriega Hernández. Presidente de AJE Málaga y empresario.

Categorías: